En el día de ayer la cuadrilla de costaleros de la Virgen organizó una nueva edición de su peregrinación en esta ocasión al Santuario de la Hermandad de los Gitanos de Sevilla.
Una jornada marcada por el buen ambiente y la fraternidad en un camino que comenzó antes del amanecer en la Iglesia de Santiago y donde no faltaron los puntos de avituallamiento para reponerse de las altas temperaturas. La cuadrilla culminó el día con un guiso casero preparado con esmero en la casa de Hermandad. Este ágape sirvió para cerrar el encuentro entre risas, anécdotas compartidas y planes futuros, demostrando que la cuadrilla es, ante todo, una gran familia.
¡Viva la Virgen del Socorro!